Factor femenino
Se tienen en cuenta la regularidad del ciclo menstrual, la ovulación, la reserva ovárica, el endometrio y otros factores médicos, digestivos, emocionales y de estilo de vida que puedan influir en la búsqueda del embarazo.
Nuestro protocolo se adapta a la historia reproductiva, el ciclo menstrual y la situación clínica de cada mujer o pareja. La frecuencia de las sesiones se revisa según la evolución.
Valoramos los antecedentes médicos y reproductivos, la duración de la búsqueda gestacional y las pruebas de fertilidad disponibles. Cuando corresponde, la valoración incluye a ambos miembros de la pareja.
Se tienen en cuenta la regularidad del ciclo menstrual, la ovulación, la reserva ovárica, el endometrio y otros factores médicos, digestivos, emocionales y de estilo de vida que puedan influir en la búsqueda del embarazo.
Cuando existen alteraciones de la movilidad o de la morfología espermática, puede valorarse un acompañamiento semanal durante aproximadamente tres meses, adaptado a cada situación.
El tratamiento suele organizarse inicialmente durante un periodo de tres a seis meses. La pauta siguiente sirve como orientación y puede modificarse según el ciclo y la evolución clínica.
Durante esta primera etapa, las sesiones se distribuyen según las diferentes fases del ciclo menstrual.
Cuando se considera adecuado continuar, la frecuencia puede reducirse a una sesión semanal y ajustarse según la respuesta observada y las características de cada ciclo.
Tras la confirmación del embarazo, puede valorarse continuar con una sesión semanal hasta aproximadamente las semanas 10–12, especialmente cuando existen antecedentes de abortos espontáneos.